La paleta cromática está conformada por cuatro tonos principales que construyen una identidad versátil y contemporánea. Cada color fue seleccionado para transmitir la personalidad de la marca: cercana, moderna y genuinamente bella. Los matices lilas representan el corazón expresivo de una marca más empática y emocionalmente conectada. Estos tonos funcionan como eje principal de comunicación y refuerzan la identidad visual en todos los puntos de contacto. La paleta crea un sistema visual armonioso que refleja la esencia de una belleza real y cotidiana.