La elección del gallo como eje central del logotipo no es casual; responde a una simbología profundamente arraigada y estratégica: El gallo es un animal con una personalidad arrolladora, conocido por ser "peleón" y protector. Representa la bravura de nuestra gente y esa determinación por defender lo propio, una metáfora perfecta del orgullo andaluz por su tierra.
Además, hacemos un guiño a nuestras raíces al evocar las razas de gallos autóctonas de Andalucía, vinculando la marca con la autenticidad y la pureza del origen.
He aprovechado la morfología natural del animal para conectar con la estética underground y punk que solicitábais también para la imagen, ya que el gallo trae su propia cresta.
La identidad se sella en la cola del animal, donde las plumas integran sutilmente la bandera de Andalucía. Es el detalle final que vincula la rebeldía del diseño con el amor a nuestra tierra.