El producto no se entendía en el lineal, el facing era escueto, los nombres eran poco claros y el público se estaba acotando demasiado.






El producto no se entendía en el lineal, el facing era escueto, los nombres eran poco claros y el público se estaba acotando demasiado.


Numee deja de hablar a una edad concreta y empieza a hablar a necesidades reales de la piel:

Paulás Choice como referencia, no como copia. Nos ayudo a entender cómo convertir una fórmula técnica en un producto fácil de entender y fácil de vender.

Hacer Numee más profesional, más dermocosmética y más facil de vender en farmacia, retail, ecommerce (sobre todo) y distribución internacional.

Combix fue el punto que ayudó a aterrizar el rebranding. Hasta ese momento Numee ya sabía que necesitaba evolucionar, pero la idea todavía no estaba completamente bajada a producto, packaging y canal. Con Combix se reforzó la necesidad de que la marca tuviera una imagen más pharma, más dermocosmética y más fácil de trabajar en farmacia. La entrada de Combix confirmó que Numee no podía quedarse solo en una marca bonita o digital. Tenía que convertirse en una marca más profesional, clara y vendible: con claims visibles, beneficios entendibles, activos destacados, tipo de piel y SPF cuando correspondiera.

El diseño no salió de “hacer algo bonito”, sino de resolver un problema: Numee ya tenía producto, pero no se entendía rápido. La investigación de mercado (se investigó primero marcas que excluían al público por edad o por preocupaciones específicas) nos llevó a marcas como Paula’s Choice, porque había conseguido crecer desde una idea muy clara: ciencia, verdad, transparencia y productos fáciles de entender. Paula’s Choice nació en 1995 de Paula Begoun y se construyó alrededor de “Beauty begins with truth”, con ciencia accesible, ingredientes eficaces y educación al consumidor. Por eso la inspiración no fue copiar su estética, sino aprender de su sistema: nombres funcionales, beneficios claros, activos visibles, rutinas por necesidad de piel y una experiencia de compra más educativa. Incluso su propio rediseño buscó hacer más fácil navegar el portfolio y entender la gama.



El logo también tenía un sentido estratégico. Numee viene de “New me”, y por eso reforzar visualmente el “me” servía para recuperar el significado original de la marca: un “nuevo yo”, pero actualizado a una lectura más dermocosmética, no superficial. El logo también tenía un sentido estratégico. Numee viene de “New me”, y por eso reforzar visualmente el “me” servía para recuperar el significado original de la marca: un “nuevo yo”, pero actualizado a una lectura más dermocosmética, no superficial.
Las pruebas tipográficas exploraron varias rutas: tipografía base, mayúsculas, tracking, marcos, espacio negativo, círculo con “ME” y diferentes formas de darle protagonismo dentro del logo. La idea era que el “me” no pareciera un adorno, sino una firma: Numee acompaña a cada piel a encontrar su mejor versión.



El packaging final debía funcionar como un sistema de venta: nombre claro, beneficio principal, activos, tipo de piel, claims e SPF cuando correspondiera. Por eso se organizaron colores por categoría: azules para limpieza, naranjas para día/SPF, morados para noche y colores diferenciados para sérums.









Para el nuevo Numee se eligió Century Gothic como tipografía principal por su estética limpia, geométrica y contemporánea. Es una tipografía sencilla, redondeada y muy legible, que ayuda a transmitir una imagen más ordenada, profesional y dermocosmética, sin hacer que la marca pierda cercanía. La elección encaja con el objetivo del rebranding: alejar Numee de una imagen excesivamente juvenil o “social media” y acercarla a un territorio más claro, técnico y pharma-inspired. Century Gothic aporta esa sensación de limpieza visual que necesitaba el nuevo packaging, donde la información debía entenderse de forma rápida: nombre del producto, beneficio principal, activos, tipo de piel y SPF cuando correspondiera. Además, sus formas redondeadas conectan muy bien con el concepto de Numee = New Me. Al destacar visualmente el “me”, la tipografía permite reforzar la idea de transformación y de “nuevo yo”, pero desde una perspectiva más madura: no como una promesa superficial, sino como una evolución hacia una piel más cuidada, equilibrada y saludable. Por eso, Century Gothic no se eligió solo por estética. Se eligió porque ayuda a construir una marca más clara, más accesible, más premium y más fácil de entender en farmacia, retail y ecommerce.
Ejemplo visual colores principales del diseño del contorno de ojos del rebranding de numee "Advanced Hyaluronic Eye Cream"


